La Brava y la Mansa

Están en el itsmo de Quetrihué, en la entrada del Parque Nacional los Arrayanes, en la famosa angostura que le dio el nombre a la localidad. La Brava, que mira al Sur, está expuesta al viento. La mansa, protegida por la península, mira al norte y es más tranquila. Sus aguas son frías, pero las de la Brava  son tres grados más calidas!.

Los bañistas no patagónicos suelen deambular con el agua hasta la cintura, con un dilema eterno en la cabeza, de si animarse al shock glacial o no. En cambio, los chicos de Angostura se tiran de cabeza desde los muelles como si nada. Está bueno ir a estas playas como una parada antes o después de encarar el Parque Nacional Arrayanes. Tienen muchos restós y bares alrededor. El plus de este rincón es que se puede hacer “un juego de playas.”

Por ejemplo, cuando el sol se puso en la Brava, ir hacia la Mansa, y viceversa, y descansar del calor bajo la sombra de los arrayanes.